viernes, 29 de junio de 2012

Un ángel contemporáneo

Artaud decía: creemos en el poder absoluto de la contradicción. En alguna ocasión he escrito que los genios han muerto. Hoy me contradigo en esta opinión, pues hace ya algunos años, descubrí un genio en vida, que tenía olvidado, y que hoy merece de nuevo nuestra atención. Hablo del doctor Pedro Cavadas, cirujano plástico español, que ha alcanzado fama internacional debido a sus éxitos en transpantes de extremidades y por llevar a cabo en 2009 el primer traspante de cara en España.
Recientemente el doctor Pedro Cavadas ha reimplantado dos pies a un niño de diez años. Si reflexionamos unos minutos sobre este hecho, podremos ser capaces de llevar al máximo las posibilidades de vivir con ilusión.
De todas las noticias que se dan por prensa y TV, ésta no la debemos dejar pasar. Por ello, escribo este último post hasta el mes de septiembre en que me volveré a reencontrar con todos vosotros. Espero que en estos meses estivales la humanidad apueste por el bien común, que la felicidad predomine, que nuestra bondad programada en nuestros genes, sea nuestro mejor atributo de pacifismo, benevolencia y solidaridad.
El doctor Pedro Cavadas destaca por su singular personalidad. No es de los médicos que gustan llevar bata blanca ni ir trajeados. Su atuendo bohemio y hippy es su marca de distinción. Algunos lo critican por ser poco serio con la medicina y parecer un poco payaso. Ya sabemos que en todas partes se cuecen detractores y admiradores. En ciertos aspectos, me recuerda al famoso y televisivo Dr. House. Una persona de gran atractivo, mediática, que no sólo vive para el dinero y para el poder, sino que dentro de lo sencillo (o complejo de su trabajo) encuentra la la felicidad y la satisfacción personal.
Por eso Epicuro dijo: "la felicidad y la bienaventuranza no son proporcionales a la riqueza, la elevada posición social o al poder, sino a la ausencia de dolor, a los buenos sentimientos y a un estado mental que establezca los límites de acuerdo con la naturaleza". Y Thoreau añadió: "Un hombre es rico en la proporción de cosas de la que es capaz de prescindir".
El Doctor Cavadas es una persona altruísta y noble, sin ánimo de enriquecerse, que realiza una labor humanitaria sin igual. Un ejemplo difícil de imitar. Admiro su trabajo y la serenidad que transmite. Las críticas que se hacen del Dr. Cavadas me parecen pura envidia. No es Dios, pero hace milagros. Yo creo que es un profeta en su tierra, un genio en vida, alguien admirable, con un gran talento profesional.
P.D. "No suelen ser nuestras ideas las que nos hacen optimistas o pesimistas, sino que es nuestro talante optimista o pesimista el que hace nuestras ideas". Miguel de Unamuno.
"Bienvaventurados aquellos que pueden elegir sus propios derroteros". David G. Meyer.
"El médico cura, la naturaleza hace bien". Aristóteles.

jueves, 28 de junio de 2012

Competitividad y espiritualidad

Después de ver el partido de ayer, no me resisto a la tentación de publicar un post más. ¿Seremos de nuevo los campeones? La Selección española de fútbol nos ha dado otro alegrón. Ganen o no ganen la final de la Eurocopa, han desmostrado ser un equipo de unión.
En una competición, lo importante es dar lo mejor de uno mismo. En general no es posible controlar cómo lo harán los demás, pero sí la propia menera de actuar. Por ello, la preparación, la concentración y la relajación desempeñan un importante papel a la hora de sacar lo mejor de uno mismo. Una buena preparación es fundamental, pero la filosofía personal sobre la competición puede contribuir en gran medida. Laozi nos da un sabio consejo: al competir con los demás, en realidad uno no está compitiendo con ellos, sino que tiene la oportunidad de competir consigo mismo. ¿Es posible hacerlo el próximo domingo, día de la gran final, mejor que ayer? ¿Cúanto le falta a uno para hacerlo lo mejor que puede, para exprimir el propio potencial, para refinar al máximo las habilidades personales? Tanto si gana como si pierde, cada uno debe tratar a sus "oponentes" con respeto y gratitud. Mostrarse humilde en la victoria y cortés en la derrota permite aprender y mejorar las propias capacidades, y permite ejercitar las más importantes cualidades humanas, como la humildad y la cortesía. Ambas son mucho más útiles en la vida que un montón de trofeos en las estanterías.
En la vida, como en el deporte, la competitividad da paso a la cooperación para, posteriormente, posibilitar más competitividad y cooperación siguiendo una cadena coherente e interminable.
Una de las artes de la vida consiste en aprender la forma de competir de forma eficaz con los demás (y de cooperar de forma eficaz con los demás). En ambos casos cada uno debe descubrir y desarrollar sus mejores cualidades. Es necesario experimentar ambas fuerzas para revelar las capacidades personales y para actuar al máximo rendimiento. Pero para ello es necesario poseer una filosofía de la competición que nos permita ser buenos perdedores y ganadores corteses. Y también es necesario una filosofía de la cooperación que nos ayude a esforzarnos para obtener objetivos comunes más ambiciosos que los objetivos personales. Cada inidividuo está destinado a ganar unas competiciones y perder otras. Lo relevante desde el punto de vista filosófico no es si uno gana o pierde, sino cómo se comporta cuando gana o pierde.
En un anterior post, dije que no me gustan las sociedades competitivas, pero hemos de admitir que en todas partes se encuentra tanto la competitividad como la cooperación. Ambas fuerzas conforman el comportamiento humano social. Todas las funciones que desempeña el ser humano, desde que nace hasta que muere, poseen aspectos e implicaciones de competición y cooperación.
La esperanza es una fuerza que nos impulsa a vivir y nos ayuda a mantenernos seguros y confiados. Todos los seres humanos necesitamos sentir esperanza. Todos necesitamos sentir ilusión y todos requerimos promesas de alivio, de descanso y de curación. Unas veces estas ofertas de consuelo provienen de nuestros seres queridos, otras de compasivos expertos del dolor que nos aqueja, otras de profetas con línea directa a un dios, pero no pocas veces la esperanza procede de la esfera espiritual, de nuestras voces internas. La esperanza se asienta en la espiritualdad. Finalmente, la espiritualidad es un buen caldo de cultivo para la capacidad de superar adversidades. Nos induce a aceptar que la inseguridad y la fragilidad son facetas inevitables de la vida, lo que facilita el retablecimiento de la libertad interior.
"La solución es fijarnos metas que den significado a nuestra existencia, esto es, dedicarnos desinteresadamente a personas, grupos o causas. Sumergirnos en el trabajo deportivo, social, político, intelectual o artístico, y desear pasiones que nos impidan cerrarnos en nosotros mismos. Apreciar a los demás a través del amor, de la amistad, de la compasión; y vivir una vida de entrega y de proyectos, de forma que podamos mantenernos activos en un camino con significado, incluso cuando las ilusiones hayan desaparecido". Simone de Beauvoir.
Cuando nuestra cultura va en contra de nuestra propia naturaleza se produce un enorme malestar. Muchos filósofos han reconocido este problema y han intentado resolverlo retirándose a pequeñas comunas en entornos naturales. Los sabios ermitaños hindúes que se retiraban a los bosques de la India para meditar, los epicúreos griegos, los trascendentalistas de Nueva Ingleterra y los muchos hippies de los años sesenta descubrieron una gran paz, amor y cooperación viviendo en pequeños grupos rurales. Así también nuestra selección se fútbol se concentra en su hotel en forma de pequeño grupo social cooperativo, buscando la simplicidad para cultivar los aspectos más elevados de la vida, como la amistad, compartiendo un objetico común.
P.D. La personalidad es el conjunto de rasgos psicológicos que componen y distinguen nuestro carácter o menera de ser. La manifestamos en nuestra manera habitual de sentir y de pensar, en nuestros gustos y preferencias, en nuestras aversiones y antipatías. También la revelamos en nuestras defensas psicológicas, aspiraciones, actitudes y comportamientos.
El desarrollo de la personalidad es posible a la gran plasticidad o capacidad para transformarse que tiene el cerebro humano, que a fin de cuentas es donde se cuecen nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestra forma de ver la vida.
"La mente más sabia siempre tiene algo que aprender" Jorge Santayana.
Fuentes literales o de inspiración: Pregúntale a Platón, de Lou Marinoff y Nuestra incierta vida normal, de Luis Rojas Marcos.

martes, 26 de junio de 2012

La conducta y el propósito de la vida

Veamos la crisis, no como un peligro que nos amenaza, sino como una oportunidad para mejorar. Las personas que superan graves situaciones no se limitan a volver al nivel previo de normalidad, sino que experimentan cambios positivos. "Todas las crisis tienen dos elementos: peligro y oportunidad. Con independencia de la peligrosidad de la situación, en el corazón de cada crisis se esconde una gran oportunidad. Abundantes beneficios esperan a quienes descubren el secreto de encontar la oportunidad en la crisis". ANTIGUO PROVERBIO CHINO.
No tenemos que olvidar lo que decía san Juan de la Cruz: "buscad leyendo, y hallaréis meditando". Estas son las dos palancas de la cultura humana: el libro que nos abre a nuevas ideas; y la meditación de lo que leemos, para sacar su jugo y descubrir su verdad.
¿Para qué quebrarnos la cabeza si ya está todo escrito y publicado? En 1693, en una iglesia católica de la ciudad norteamericana de Baltimore, se podía leer el siguiente manifiesto, que todos deberíamos meditar serenamente:

Sigue tu camino entre el ruído y las prisas,
pero no olvides que el silencio es paz.
Mientras puedas y sin bajar la cabeza,
sé amigo de todos.
Di tu verdad,
despacio para que todos la entiendan.
Escucha a los demás;
aunque te parezcan pesados o pocos inteligentes,
también tienen ellos algo que decir.
No te compares con los demás,
pues podrías resultar envanecido o amargado,
porque los otros siempre puden ser mejores o peores que tú.
Alégrate de tus éxitos,
y no pierdas el sueño por tus fracasos.
Ama tu trabajo, por sencillo que sea;
es la riqueza concreta de un mundo de vaguedades.
Mira bien lo que haces, pues el mundo es engañoso,
pero no olvides que son muchas las buenas personas
que luchan por un ideal,
y que los héroes son más de los que piensas.
Sé sincero
y no finjas la amistad.
No trates el amor con cinismo,
puesto que, a pesar de los posibles desengaños,
el amor siempre renace como la hierba en el campo.
Convéncete de que no serás fuerte en un sólo día;
y no te dejes llevar por las quimeras,
que solo cansan y te arrinconan.
Más allá de cualquier austeridad,
sé bueno contigo mismo.
Tan hijo eres tú como los árboles y las estrellas.
Y aunque no lo creas
el universo avanza sin detenerse.
Ten paz con Dios,
y aunque trabajes en el ruído y la confusión
nunca pierdas la paz.
A pesar de las vilezas,
las dificultades y los sueños partidos
la vida es bella:
no lo olvides,
¡ y serás feliz!

P.D. Con esta calor se me están derritiendo las pocas neuronas que me van quedando. No publicaré más hasta el mes de septiembre. Necesito desconectar de las nuevas tecnologías para fundirme con la naturaleza. Debemos mantener y recuperar la humanidad frente a la tecnología. La filosofía y la literatura deben ser guías de lo que es valioso en la vida. Es necesario una reforma educativa para recuperar el estado del mundo. Cultivad vuestro espíritu en estos meses estivales. La vida y la conciencia poseen aspectos innegablemente espirituales (es decir, no materiales). Si descuidas, desconoces o niegas los aspectos espirituales de tu ser, no vivirás la vida con toda la plenitud posible. Todos tenemos la obligación de que esto no quede en buenas intenciones solamente.
"Hay un alma en el centro de la naturaleza, y sobre la voluntad de cada hombre (...) colócate en medio de la corriente de poder y sabiduría que anima a todos los que flotan, y serás impulsado sin esfuerzo hacia la verdad, lo correcto y una satisfacción plena". Ralph Waldo Emerson.
"He tratado a muchos pacientes, y no he visto ni uno, mayor de treinta años, cuyo problema, al final, no fuese encontrar una perspectiva espiritual de la vida". Carl Jung, Entrevista en Time, 14 de febrero de 1955.

Fuentes literales o de inspiración: ¿Qué nos falta para ser felices? de Enrique Miret Magdalena y Pregúntale a Platón, de Lou Marinoff. Algunos consideran estos libros como libros de autoayuda. Otros lo ven como libros que nos proponen un nuevo modo de pensar y vivir, cambiando nuestro interior, haciéndolo más presente en nuestras actividades, para actuar externamente de una manera más solidaria. Me viene una reflexión más antes de acabar: ¿son todos los libros de autoayuda libros basura? Aunque algunos libros no estén entre mis favoritos, hay que leer de todo.

sábado, 23 de junio de 2012

Transformación de la conciencia humana

Yo no exijo a ninguna persona que sea de tal o cual modo. ¿Cómo poder comunicarnos con mayor claridad? "Yo soy yo, y mi circunstancia", decía con razón Ortega y Gasset.
"Si queréis vivir de forma plena hay que acostumbrar al espíritu a percibir todo lo que hay de positivo en la vida en lugar de concederle tanta importancia a los problemas". No debemos hundirnos en el pesimismo y el catastrofismo. ¿Qué es el bienestar? Levantarse por las mañanas y hacer la vida agradable a los demás.
No soy partidaria de las sociedades competitivas. Hay que fortalecer un nuevo tipo de conciencia, evitando el egoísmo y la competición, iniciando un camino de observación y autoexploración de ciertos pensamientos y sentimientos que operan conjuntamente, procurando establecer vínculos que tengan propósitos nobles y saludables.
A menudo me cuestiono la validez de mis propios pensamientos y de mi proceso mental. Hay que desapegarse de los pensamientos, no estar escuchándolos todo el día. Hay que tomar conciencia de que cuando experimentamos la vida directamente e ignoramos los pensamientos, nos abrimos a una nueva forma de ser. Como decía Eckhart Tolle en El poder de ahora: "El paso más vital en el camino hacia la iluminación es éste: aprende a desidentificarte de tu mente".
Todos hemos usado frases como: "Vamos a pensar en ello", "piensa antes de hablar", "tenemos que pensárnoslo un poco más" o "intentemos pensar de una manera un poco menos convencional". El acto de pensar está muy valorado en nuestra sociedad. A pesar de ello, la mayoría de nosotros pensamos sin prestar mucha atención al propio proceso de pensamiento.
¿Cúal es el tipo de democracia que vivimos? "La democracia que vivimos ha conseguido (para bien sólo de los que gobiernan, pero no para el ciudadano) que todos pensemos igual. Y algunos escritores perspicaces, como el popular periodista norteamericano Lippmann, observan que "donde todos piensan igual, nadie piensa mucho", ese es el tipo de democracia que vivimos.
Se suele decir que nos encontramos ante una profunda crisis de valores en nuestro mundo actual, que no sólo afecta a las sociedades desarrolladas como la nuestra, sino que va más allá, afectando a países distintos a los nuestros cultural y socialmente. Tenemos necesidad de nuevos valores, quizá valores antiguos que hoy día están olvidados. Nuestro esfuerzo está en adquirir nuevos valores que nos muevan a hacer lo que ahora no tenemos. Como dijo el filósofo alemán Heiddeger, vamos por "sendas perdidas".
Los avances científicos_técnicos son muchos; y nos envuelven con una avalancha de novedades. Ayer fue la locomotora, y luego el automóvil, el aeroplano, los grandes aviones, el AVE; o el cine, el teléfono, el móvil, la radio, la televisión, el ordenador, el robot, Internet. Está pasando lo que el filósofo francés Bergson dijo en 1932; que "la humanidad gime aplastada bajo el peso de los progresos que ha hecho".
La nueva física ha traído el descubrimiento de la energía atómica, y con ella poder usar una nueva energía útil: pero también ha traído la nueva posibilidad destructiva de la bomba atómica y sus derivados. Fijémonos en la revolución más importante de la modernidad, la revolución genética, que pronostica resultados que parecen de ciencia ficción. O el auge de las filosofías orientalistas, los esoterismos, las sectas, los fenómenos paranormales o la superstición, que resurgen como ave fénix, sustituyendo a las religiones tradicionales de Occidente, cuyos seguidores disminuyen.
Con el progreso de las sociedades modernas, nos olvidamos de las injusticias que padecen el empobrecido Tercer Mundo; de los males de la contaminación, que producen la disminución de la capa de ozono, provocando el llamado "efecto invernadero"; de las plagas que invaden a millones de seres humanos, como el SIDA. Pero, quizás, el aldabonazo más duro lo ha dado el terrorismo, y las consecuencias de éste usando los medios técnicos descubiertos hasta ahora, que pueden hundir el avance occidental, como hace temer con lo ocurrido con la destrucción, por fanáticos islamistas usando aviones suicidas, de las dos emblemáticas torres del World Trade Center de Nueva York.
Creen algunos ingenuamente, que la evasión hacia el espíritu y el desprecio de lo material, lo arreglaría todo. Pero la materia no es mala, a pesar del uso que podamos darle, y sus hallazgos bien utilizados tienen posibilidades valiosas que han aportado un desarrollo material, que antes era desconocido; y que podría, si lo dirigimos bien, aumentar nuestra felicidad. Debemos buscar entre todos en camino inteligente, en el que sepamos eficazmente cómo proceder. Y hacer así que los grandes hallazgos e inventos que nos proporciona la ciencia actual sean verdaderamente útiles para vivir y convivir felizmente. No caigamos en la tentación de sucumbir a ese falso "Mundo Feliz", que describió el escritor Aldous Huxley, el cual vio con claridad que nos envolvía la invasión de la técnica, y mal nos iba a ir si en ella no poníamos remedio a la falta de dirección inteligente y humana.
¿Cúal es el camino hacia la felicidad? "Cada uno es artífice de su ventura". Dijo Abraham Lincoln: "casi todas las personas son tan felices como se deciden a serlo" "La felicidad _ se ha dicho_ es algo que llevamos dentro, sin darnos cuenta de ello". "La felicidad y la desgracia suelen depender más de lo que somos, que de lo que nos ocurre" No se trata de añorar lo que no tenemos, sino de disfrutar lo que tenemos a mano, sin dejarlo pasar. Como afirmaba el crítico Voltaire: " no es nuestra condición la que nos hace felices, sino sólo el temple de nuestra alma lo consigue". Hemos de aprender a apreciar lo sencillo de la vida, como decía el perseguido Oscar Wilde, al que todos le volvieron la cara. Aconsejaba: "con la libertad, con las flores, con los libros y la luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?" O como había observado, el gran psicólogo de la vida, Dostoievski: "no comprendo _dijo_ cómo se puede pasar ante un árbol sin sentirse feliz; hablar con otra persona, y no ser feliz al apreciar sus valores; ¡cuántas cosas bellas ocurren a cada paso!; mirad al niño, contemplad sus ojos que os miran y admiran". El pintor estadounidense contemporáneo Pollock aprendió que "la felicidad es una estación de parada, entre lo poco y lo demasiado". Felicidad y libertad van unidas de la mano. El poeta Schiller, se dio cuenta de que "la libertad sólo se alcanza por la belleza". Lo que salvará al mundo es la belleza, repetía Dostoievski en pleno ambiente de la revolución en Rusia. Hemos de concluir entonces que hasta la ética debe ser una estética; si no, la hacemos inoperante por triste y poco humana. El filósofo Sartre confesaba que "si el hombre se entiende como libre, y sabe utilizar su libertad, su actividad se convierte en un juego"
Hay que también aprender a reír _no tomar la vida tan en serio_ para encontrarse bien "en nuestra era de la ansiedad y la depresión". Charles Chaplin dijo "el humor es el dolor que ríe"... El psicólogo Allport mantiene una gran verdad, comprobada en su experiencia: que "el neurótico que aprende a reírse de sí mismo puede estar en el comienzo de gobernarse a sí mismo, y tal vez de curarse". No nos olvidemos de que todos somos un poco neuróticos, porque la vida tan agitada que llevamos descompone nuestra emotividad, y nos llena de preocupaciones y obsesiones innecesarias. Hemos de saber utilizar inteligentemente nuestra realidad, y hacer lo mismo con aquellos que nos rodean, sin pretender un cambio imposible. Cada uno es como es, y hemos de admitirlo. Tenemos que saber usarnos a nosotros mismos sin forzar lo que somos, utilizando nuestras posibilidades sin querer eliminarlas o cambiarlas por otras. Las pasiones propias, nuestras energías psíquicas son buenas, y no tenemos que intentar suprimirlas, sino darles un cauce positivo, orientarlas adecuadamente y aprender a saber ayudarnos de ellas.
P.D. De modo que me siento feliz por publicar finalmente este post, sacado de la imaginación y voluntad de grandes pensadores, aunque, como ellos, haya necesitado mi tiempo para llegar a ser.
Fuentes textuales o de inspiración: Recupera tu poder, de Faye Mandelll, doctora en psicología terapéutica por la Universidad de Boston. ¿Qué nos falta para ser felices?, de Enrique Miret Magdalena; químico, escritor, periodista y profesor de Ética.

miércoles, 20 de junio de 2012

Espacio existencial

Ayer leí un blog muy interesante sobre José Saramago. Es cierto que, a veces, las personas más sabias son los analfabetos o los que tienen poca cultura. La gente de los pueblos es maravillosa. No necesitan leer libros de psicología o filosofía, porque ellos ya tienen su propia psicología y filosofía innatas sobre la vida. Mentes sanas, sin ningún conflicto por complicaciones intelectuales. Son gentes sencillas, respetuosas con el medio ambiente y solidarias con los demás. Que distinto a vivir en un barrio de ciudad, donde no conoces ni al vecino de la puerta de al lado y, a los pocos que conoces, no hacen otra cosa que cotillear de tu vida personal y de tus amistades. Aunque parezca mentira, en las ciudades hay muchos más prejucios sociales que en los pueblos.
Da gusto pasear por los pueblos observando a la gente. Las amas de casa salen al mercado a hacer sus compras y a relacionarse con las vecinas. Los viejos o jubilados disfrutan en los bancos de la plaza, o sentados en las puertas de los casinos o bares, hablando del tiempo y de las cosechas de los campos. Los hombres y mujeres en edad de trabajar gozan de sus pequeñas empresas o pequeños comercios atendiendo a sus clientes con especial mimo y trato acogedor. La gente joven y no tan joven se divierten con los amigos en los modernos y restaurados pubs copiados de ciudad.
Cada vez está más en voga el turismo rural. ¿Habéis visto el nuevo anuncio de cierta bebida isotónica, donde la cigüeña va dejando caer a la gente de ciudad en los pueblos y aldeas pequeñas? Imaginad un día de vuestra vida en una casa rural o de campo perdidos en medio de la naturaleza. Para nada os creáis aislados por completo. En los alrededores, a suficiente distancia como para tener la necesaria independencia, hay nuemerosas casitas habitadas con sus correspondientes inquilinos. En los campos de nuestras provivncias y regiones, cada vez hay más contrucciones nuevas o restauradas en las que no falta de nada: jardín, piscina, todo tipo de comodidades, huerto ecológico... Evidentemente, hay que distinguir el ir a una casa rural de vacaciones y no hacer otra cosa en todo el día que tomar el sol y nada más, o trabajar en el campo con sus inumerables gratificaciones. Os ponéis ropa cómoda, usada o vieja y marcháis al huerto por la mañana bien temprano a recolectar los frutos de la tierra: calabacines, pimientos, tomates, patatas... Después regáis el huerto y las plantas y flores del jardín o conectáis el riego automático. Si la finca rústica tiene animales les echáis de comer, recogéis los huevos frescos de las gallinas, sacáis a pastar a los ovejitas y las dejáis libres a su antojo. Las ovejas se comen las hierbas de los campos y mantienen el ecosistema de forma natural. A mí me han enseñado que no hay pequeños trabajos, ni trabajos diferentes o trabajos que te minusvaloren, sino sólo trabajos. Una vez finalizadas las tareas del campo, regresáis a la casa, os dáis un baño en la psicina de agua cristalina y fresca, cogéis un buen libro para leer o un bloc para escribir hasta la hora de la comida. Esto para quien le guste leer o escribir. Después de una comida ligera, toca la hora de la siesta. Al atardecer, de nuevo en el jardín, os dáis un nuevo chapuzón en la piscina y os hacéis unos largos como ejercicio físico. Fuera ya del agua, echáis una partida de cartas o dominó con los que tengáis más a mano, bien sea la familia o con los amigos más íntimos o la pandilla. Por la noche, barabacoa y cervecitas fresquitas, una buena charla y, de postre, una tarta de chocolate y fruta fresca. Antes de ir a dormir, dedicáis unos minutos de relajación, mirando el cielo repleto de estrellas y luz.
¿No es mal plan, verdad? Una vida de lujo, sencilla y humilde, pero de lujo. Muy distinta a la vida de los ricos que con el tiempo se vuelven gilipollas y que no se dejan ver a no ser en la proa o popa de su yate o practicando el golf, eso sin contar los coñazos y forzados protocolos que hacen de la gente V.I.P. su marca de distinción. Una excepción a esta regla, la tenemos en la duquesa de Alba, que se relaciona con gente de todo tipo, los más humildes y los más ricos, dando un ejemplo, de sencillez y libertad.
Ser ricos, ¿para qué?, ¿a vosotros os falta algo en la vida?, ¿vivís mal?... A los que estén sufriendo la crisis que nos azota, les ánimo a que cambien la ciudad por el campo. Uno de los sectores más en auge es la agricultura ecológica, una buena forma de ganar el dinero necesario para subsistir de forma desahogada, optando por una vida sana y sin estrés.
Ventajas de unas vacaiones en el campo en relación con la ciudad o la playa: 1ª.- resulta más económico; 2ª.- no necesitas maquillarte ni arreglarte de forma pomposa. Lo que mejor sienta a nuestra estética es el aire puro y un bronceado natural; 3ª.- si algún día queréis cambiar la rutina y escapar de la casa rural, podéis coger el coche o ir dando un paseo a algunas de las ventas_tabernas rústicas cercanas a tomar los platos típicos de la comarca con un buen vino de temporada; y 4ª.- evitáis las masificaciones de las playas en los meses de julio y agosto que son insufribles. La playa hay que disfrutarla durante el resto de los meses del año, nunca en julio o agosto.
P.D. La primavera acaba hoy y da comienzo el verano. No sé vosotros, por mi parte, parece que no voy a poder renunciar fácilmente a este plan.

domingo, 17 de junio de 2012

El azar

No me gustan los absurdos compromisos. Por ejemplo cuando alguien te pregunta, ¿si o no?, ¿si o no?, y no te deja otra alternativa que el sí o el no, en ese momento, te sientes entre la espada y la pared. Todos somos libres de aceptar o rechazar lo que se nos sugiere. No puedo ni quiero desprenderme de mi isla de soledad y libertad. En mi isla me siento embrujada. Aquí encuentro la realidad de la irrealidad.
Pero no todos los compromisos son absurdos, también los hay fieles y leales, imbuídos de un aura de confianza mutua.
Necesito caminar, estirar las piernas. Siempre que me pongo a caminar es como si saliera al encuentro de una persona con quien se tiene un asunto que resolver. La cuestión es muy sencilla; en la vida se producen muchos malentendidos y no todos somos comprendidos. Los malentendidos se aclaran en una interacción recíproca mediante la dialéctica.
Durante el paseo, como si de una premonición se tratara, nos encontramos de casualidad. Se paró cuando aparecí, y hubo un extraño silencio, una duda en las miradas con las que salvamos el espacio que nos separaba. Tenía cierto aire de inseguridad respecto a cómo habría sido mi reacción. Nos acercamos y nos saludamos afectuosamente.
_¿Qué tal estás? ¿Te apetece tomar algo?
_Me encantaría.
Nos sentamos en una terraza al aire libre. Tratamos de iniciar una charla intrascendente. Pedimos unas copas.
_Sabía que volvería a verte.
_Es muy difícil no coincidir en en lugar como éste. No sé si eres consciente o no, pero nos estamos comportando como si no nos conociéramos.
_Porque no nos conocemos. En un pasado si que nos conocíamos a la perfección, pero la distancia hace que nos volvamos seres extraños que se encuentran por primera vez.
_Por tu forma de expresarte, veo que a tí también te atrae la psicología.
_Cada vez más.
Al oír pronunciar estas palabras, sentí un gran alivio.
_¿Qué tal llevas tu tratamiento?
_La terapia parece estar siendo favorable. ¿Tú crees que estoy loca?
_¿Por qué tendría yo que creer que estás loca?
_Se han contado tantas historias de mí, de tí y de él... Ya sabes lo crueles que pueden ser los chismorreos. No sé, a veces, me siento culpable.
_No te culpes. Creo que tus intenciones siempre han sido buenas.
_En cierto sentido, sí. Te agradezco que tú también lo veas así.
_¿Crees que la próxima vez deberíamos vernos en un lugar más íntimo, lejos de las miradas de los demás?.
_No me importa que los demás nos miren. La envidia está en todos lados. Para mí es inimaginable lo que se puede estar diciendo ahora mismo a nuestras espaldas.
_Que hablen lo que quieran. Despúes de todo, quién sabe, quién puede decir, de dónde vino todo, y cómo ocurrió lo nuestro...
Dimos un par de sorbos a las copas y encendimos un cigarrillo, y así seguimos conversando...
(...)
Según dijo uno de los mayores maestros del vivir, el maestro Eckhart: "¿cómo puede vivir nadie sin haber sido instruído en el arte de vivir y de morir?
¿Yqué importa si los demás no nos entienden? Si dicen que somos "raros" o "insociables", que lo digan. Los que les molesta sobre todo es nuestra libertad y nuestra valentía de ser nosotros mismos. A nadie tenemos que rendir cuentas mientras no hagamos daño a nadie. Que juzguen nuestros actos y, por ellos, nuestras intenciones verdaderas, pero sepamos que una persona libre sólo debe rendir cuentas a sí misma, a su razón y a su conciencia, así como a las pocas personas que puedan tener justo derecho a ello.
P.D. No puedes conseguir siempre lo que quieres, pero si lo intentas, puedes conseguir lo que necesitas. Ya dije en un anterior post que las necesidades son todas un autoengaño, una molestia, pero hay algunas en las que encontramos la misma tendencia.
Fuente: una parte ínfima de este post está recogida del libro, Del tener al ser, de Erich Fromm.

jueves, 14 de junio de 2012

Comme d´habitude

Cielo azul, despejado, con algunas golosas nubes blancas en total quietud.
¿Soy capaz de hacer un trabajo como éste? Por supuesto que sí. Cuando alguien descubra que no soy capaz ya habré dominado la técnica. Aunque la mejor técnica, ya lo sabéis todos, es no tener técnica. Para escribir bien hay que estar poseídos, como si una llama iluminara todo tu interior.
La atmósfera está llena de fracasos, frustración, futilidad... Nuestro mundo se está muriendo poco a poco, lleva años muriéndose. La evolución se ha estancado. Estoy harta de oir hablar del rescate a España y de la agonía de los países de la zona euro. ¡Hay que salvar la moneda común! Necesitamos más de un salvavidas que nos rescate de un posible naufragio. Ya no hay genios que nos devuelvan la esperanza: los genios han muerto. Necesitamos manos fuertes, nuevos talentos dispuestos a entregar el alma y trabajar a destajo sin tener tiempo ni siquiera para respirar.
No sé por qué, pero hoy no tengo ganas de seguir. Estoy perdiendo el ánimo. ¿Cómo diablos va a sentarse una a escribir si no hay ni una buena noticia que nos alegre el día? Sólo nos queda disfrutar con una sencilla y buena comida y esperar a que un milagro se produzca. "Lo malo de la comida es que quita el apetito" Algo parecido puede decirse de la sed, el sueño, el sexo, la necesidad de dependencia y amor. "Las necesidades son una molestia".
Ayer estuve deambulando una hora por las calles hasta que llegar al sitio donde tenía pensado ir. Me metí en una sala en penumbras junto a otros participantes a hacer un curso de relajación mental. Me tumbé en una colchoneta y me dispuse a seguir las instrucciones de las profesoras. De relajación nada de nada, salí más tensa de lo que entré. Una fina tortura autoimpuesta. Una hora de relajación que se me hizo eterna. Me dolía la espalda de estar tumbada en ese tipo de colchonetas que usan las embarazadas para realizar sus ejercicios preparto. ¿De qué sirve este tipo de ejercicios? Quizá con la práctica diaria consiga obtener algún benefico de la relajación mental para calmar la ansiedad. Sí, todo es cuestión de práctica.
Me relajo mucho más en una sala de cine interactuando con los personajes de la película, o en una sala de concierto de música clásica o, simplemente, escribiendo un montón de majaderías en mi bloc de notas, teniendo la cabeza ocupada en mil disparates.
Disciplina y nada más. ¿La felicidad se encuentra por medio de la disciplina? ¿Es la inteligencia cuestión de disciplina? No, no lo creo.
Necesito sentirme sola en mi libertad. Meditar sobre mi vergüenza y mi soledad. Nadie dirige mi energía. Yo, cosa curiosa, tengo la mente siempre alerta. Mis pensamientos se despliegan ¿Puede el pensamiento poner fin a sí mismo?.
P.D. ¿Cómo saber lo que es esencial en la vida? El cambio no es el futuro; sólo puede ser ahora, de momento en momento, de instante en instante. Ver lo falso como falso y lo verdadero como verdadero. Ver también lo falso de la verdad y la verdad de lo falso.
Fuente textual o de inspiración: A. Maslow, J. Krishnamurti y H. Miller.